Imagina esto. Llevas meses vendiendo online con tu LLC, tranquilo, convencido de que no debes ni un dólar al IRS.
Y de repente, un martes por la mañana, un contable te suelta la frase que hiela la sangre: "esto genera nexo físico".
Traducción: puede que ahora sí debas impuestos federales. Y ni te habías enterado de que existía esa palabreja.
Vale, respira. Porque hoy vamos a desmontar el mito de la "LLC libre de impuestos" y, sobre todo, las 4 cosas que jamás debes hacer si no quieres que Hacienda estadounidense te pase la cuenta.
El mito de la LLC que "no paga nada"
Empecemos por matar una fantasía: no existe la LLC mágica que nunca tributa por decreto.
Lo que sí existe es una estructura que, bien montada, te permite no pagar impuestos federales mientras evites generar "nexo físico" en Estados Unidos.
Y ahí está toda la chicha. En el "mientras evites".
Antes de meternos en las trampas, entiende cómo funciona el tablero. El sistema fiscal de EEUU se juega en dos canchas:
- Impuestos federales: los cobra el IRS y son iguales en todo el país.
- Impuestos estatales: cada estado va a su bola (Sales Tax, tasas locales…). Aquí varía todo.
Y dentro de lo federal, hay dos sabores: el impuesto corporativo (solo si eliges tributar como C-Corp) y el impuesto personal, que paga la persona física dueña de la empresa.
Por qué tu LLC es una "entidad de paso" (y por qué eso mola)
Aquí viene la parte bonita. La LLC, por defecto, es una pass-through entity. Una entidad de paso.
¿Qué significa? Que los ingresos no se quedan atrapados en la empresa pagando impuesto corporativo. Pasan directos a tu declaración personal.
Nada de doble tributación. Un respiro.
Y si tu LLC es unipersonal, el IRS ni la mira: la trata como disregarded entity, una "entidad ignorada". Tú y la empresa sois lo mismo a efectos fiscales. Menos papeleo, menos dolor de cabeza.
Según cuántos seáis, cambia el traje fiscal:
- Un solo miembro: tributa como sole proprietorship (empresa individual).
- Varios miembros: como Partnership, repartiendo ingresos y deducciones según el porcentaje de cada socio.
En ambos casos la clave es la misma: evita el nexo físico y puedes quedar exento de lo federal. Si quieres el detalle fino de todo esto, tienes la guía completa sobre qué impuestos paga una LLC de extranjeros.
Los números que marcan tu factura
Ojo con esto, porque aquí es donde muchos calculan mal.
El impuesto corporativo tiene una tasa fija del 21%, pero casi ninguna LLC tributa así. El personal, en cambio, va por tramos: del 10% al 37%, según cuánto ganes y tu estado civil.
Para el año fiscal 2023, así se reparten los tramos de un soltero:
- 10% hasta 11.600 dólares.
- 12% de 11.600 a 47.150.
- 22% de 47.150 a 100.525.
- 24% de 100.525 a 191.950.
- 32% de 191.950 a 243.725.
- 35% de 243.725 a 609.350.
- 37% por encima de 609.350.
Si declaras casado en conjunto, los tramos casi se duplican: el 10% llega hasta 23.200 dólares y el 37% arranca sobre los 731.200.
¿Y el jefe de hogar? Empieza el 10% hasta 16.550 y sube desde ahí en escala parecida.
Luego están los estatales, que van por libre. El Sales Tax, por ejemplo, solo aplica en ciertos estados y para ciertas actividades. Delaware tiene su propio cuento, y lo desarrollamos en la guía sobre qué debe pagar una empresa en Delaware.
Declarar no es pagar (y confundirlo sale caro)
Mucha gente los mezcla y ahí empieza el drama. Aclarémoslo:
- Declarar: enviar al IRS tus formularios con ingresos y gastos. Esto casi siempre toca.
- Pagar: soltar dinero, solo cuando hay obligación real. A veces, tras deducir gastos, es cero.
Puedes tener que declarar sin pagar un céntimo. Pero no declarar cuando tocaba… eso el IRS no lo perdona.
La ruta ordenada para hacerlo bien:
- Saca tu EIN y reporta bien cuántos miembros tiene la LLC.
- Define tu clasificación fiscal: sole proprietorship o partnership.
- Ordena tus finanzas: ingresos, gastos, deducciones. Todo.
- Rellena el formulario correcto: el 1040 para ingresos personales, el 1065 para sociedades.
- Entrega en plazo. Los recargos del IRS no tienen corazón.
Nexo físico: las 4 trampas que activan la factura
Y ahora sí, el corazón del asunto. El "nexo físico" es la presencia real de tu negocio en suelo estadounidense.
Piso una de estas cuatro casillas y, adiós exención: el IRS empieza a mirarte con otros ojos.
1. Presencia sustancial (o pasar demasiado tiempo allí)
El IRS tiene su Prueba de Presencia Sustancial, que cuenta tus días en el país. Se activa si:
- Estuviste al menos 31 días este año.
- Y sumas 183 días en los últimos tres, con una fórmula rara: todos los días de este año, 1/3 del anterior y 1/6 del segundo anterior.
Un viaje esporádico de negocios no te convierte en residente fiscal. Pero como te claves demasiadas semanas allí, salta la obligación personal. Aguas con eso.
2. Establecimiento permanente (un local con tu nombre)
Aquí hablamos de operar de forma continua con un espacio físico: oficinas, tiendas, almacenes, propiedades tuyas o alquiladas para el negocio.
Alquilas una oficina exclusiva para atender clientes en EEUU. Zas: establecimiento permanente.
¿Un coworking compartido sin exclusividad? Probablemente no genere nexo, aunque siempre dependerá del criterio del IRS y de tu contador.
3. Agente dependiente (el empleado clave)
La tercera trampa: tener en EEUU a un empleado o representante esencial para el negocio, cuyo sueldo salga básicamente de ti.
Contratas a alguien que gestiona tus operaciones diarias y cobra un salario fuerte. El IRS interpreta que tu empresa vive ahí. Nexo activado.
4. Actividad presencial (cerrar tratos en persona)
Y la cuarta: hacer negocio físicamente en el país. Aquí hay matices que salvan o hunden:
- Visitar clientes: saludar, bien. Firmar el contrato allí mismo, mal.
- Eventos y ferias: ir de oyente, cero problema. Exponer y cerrar ventas en el acto, sube el riesgo.
- Abrir cuenta bancaria: viajar solo para eso no genera nexo, siempre que no aproveches para hacer más negocio.
La diferencia entre estar exento y deber miles no está en dónde vives, sino en dónde cierras tus tratos.
Cuatro historias reales (sin nombres, pero pasan cada día)
El emprendedor sin residencia
Un emprendedor en Europa monta su LLC para su negocio online. Sin oficina, sin empleados en EEUU. Delega todo en su país y usa proveedores externos.
Resultado: cero presencia física, LLC libre de impuestos federales. Declara sus ingresos donde reside.
El ecommerce con Amazon FBA
Una tienda usa bodegaje de Amazon. Parte de la logística ocurre en EEUU, pero no alquila locales propios ni exclusivos.
Resultado: almacenamiento compartido, sin agente dependiente, sin establecimiento permanente. Exención intacta.
La feria comercial
Un empresario asiste a una feria a hacer contactos. Presentaciones, reuniones… pero ni un contrato firmado en el sitio.
Resultado: networking sí, negocio cerrado no. No hay nexo.
El consultor que subcontrata todo
Una consultora manda toda la operativa a freelancers y asesores de otros países. Ningún empleado propio en suelo estadounidense.
Resultado: sin empleados ni sucursales, sin nexo físico. La ventaja fiscal se mantiene.
Tu plan para blindar la LLC (y dormir tranquilo)
La teoría está clara. Ahora, la chamba. Estos son los pasos que separan al que optimiza del que reza para que no le auditen:
- Revisa tu operativa: ¿de verdad necesitas presencia física en EEUU? Casi nunca.
- Controla tus días y tus viajes: no te acerques al umbral del Substantial Presence Test.
- Nada de espacios exclusivos: si necesitas oficina, coworking sin contrato en exclusiva.
- Digitaliza todo: vende, gestiona y negocia online en lugar de en persona.
- Documenta cada movimiento: reuniones, eventos, viajes. Si te auditan, demuestras que no hay nexo.
- Actualízate: el IRS cambia reglas. Lo que valía el año pasado quizá hoy no.
Y un extra que muchos pasan por alto: la privacidad. Si además quieres mantener tu nombre fuera de los registros públicos, échale un ojo a cómo funciona una LLC anónima para proteger tus datos.
El siguiente paso es tuyo
Sí, tú, que llevas seis meses "a punto de montar la LLC" y sigues leyendo artículos en el móvil a las once de la noche.
Toda esta info no sirve de nada si la estructura está mal armada desde el día uno. Ahí es donde entra un equipo que ya lo ha hecho miles de veces.
Puedes conocer a la gente que hay detrás de American Prana y, si tienes una duda concreta que te quita el sueño, abrir un ticket en nuestro centro de soporte.
Y si ya lo tienes claro y quieres dejar de darle vueltas, puedes crear tu LLC en unos cinco minutos: cuenta, plan y pago, todo de una.
La clave está en anticiparse. Estructura bien, mantente informado y opera sin sustos impositivos. Esto es contenido informativo, no asesoría legal, así que apóyate en profesionales antes de decidir. Pero el primer paso, ese, ya sabes de quién depende.
