Seamos honestos. Nadie lee los términos de servicio.
Haces scroll a la velocidad del rayo, marcas la casilla "acepto" y sigues con tu vida. Todos lo hacemos.
Pero aquí hay un detalle incómodo: al hacer clic, estás firmando un acuerdo real, con reglas reales y consecuencias reales para tu LLC.
Así que respira. Te lo voy a contar sin el lenguaje de abogado que te duerme en el tercer párrafo. Esto es lo que aceptas cuando trabajas con nosotros, en cristiano.
Lo que prometemos (y lo que esperamos de ti)
Nuestro trabajo es simple de decir y complejo de ejecutar: acompañarte para que crear y mantener tu empresa en Estados Unidos no sea un laberinto.
Llevamos más de doce años en esta chamba, asesorando a emprendedores internacionales.
Visión 360°: desde elegir el estado ideal para tu LLC hasta presentar tus declaraciones fiscales a tiempo. Todo con herramientas automatizadas y gente de carne y hueso detrás.
Tu éxito es nuestro éxito. Pero el compromiso se firma de dos lados.
Nosotros mantenemos la plataforma viva, segura y actualizada. Tú pones la responsabilidad de usarla bien.
Tu cuenta, tu castillo: protégelo
Para usar nuestros servicios necesitas crear una cuenta con información veraz y actualizada. Nada de datos inventados ni de "ya lo cambio luego".
Al registrarte confirmas que tienes al menos 18 años y que cuidarás tus credenciales como si fueran la llave de tu negocio. Porque lo son.
- Completa el registro paso a paso, sin saltarte indicaciones.
- Mantén tus datos al día desde tu perfil.
- ¿Ves algo raro en tu cuenta? Avísanos de inmediato. Aguas con eso.
Una actividad sospechosa reportada a tiempo es un problema evitado. Una ignorada es un dolor de cabeza.
Uso ético: la licencia que te damos
Al registrarte, te otorgamos una licencia limitada y no exclusiva para usar la plataforma de forma personal e interna.
Traducción: es tu herramienta para gestionar tu LLC y tus impuestos. No para revender, modificar ni explotar comercialmente el contenido sin permiso.
Esa regla te protege a ti tanto como al resto de usuarios.
Tu contenido sigue siendo tuyo (con matices)
Cada documento, imagen o dato que subes es parte de tu historia empresarial. Y sigue siendo tuyo. Punto.
Solo te pedimos una cosa: sube contenido de tu autoría y que respete los derechos de autor y la propiedad intelectual.
Nos autorizas a usarlo únicamente para mejorar tu experiencia en la plataforma, sin tocar tu titularidad.
Si detectamos material que vulnera derechos de terceros, lo eliminamos sin dudarlo. Piénsalo como un mural colaborativo: cada trazo cuenta, pero hay normas de convivencia.
Y ojo, si tu marca es lo que quieres blindar, conviene entender la diferencia entre qué protege una marca registrada frente al copyright. No es lo mismo, y confundirlos sale caro.
Pagos: cero sorpresas, cero letra escondida
Aquí somos transparentes porque las sorpresas en la factura no le gustan a nadie.
Los cargos pueden incluir cuotas recurrentes en dólares (USD), siempre gestionadas por procesadores de pago seguros y reconocidos.
Ahora viene la parte que conviene subrayar: en la mayoría de los casos, los pagos no son reembolsables, salvo las excepciones que contempla nuestro reglamento.
Cualquier cambio de tarifa se avisa con antelación y se aplica en el siguiente ciclo de facturación.
¿Quieres ver exactamente qué incluye cada plan antes de decidir? Todo está desglosado en nuestra página de precios y planes. Sin humo.
Enlaces de terceros: mira antes de saltar
A veces verás enlaces o publicidad de terceros en la plataforma. Pueden ser útiles, pero seré claro contigo: no controlamos su contenido.
Antes de hacer clic, revisa las políticas del sitio de destino. La responsabilidad de lo que hay al otro lado recae en ese tercero, no en nosotros.
Precaución básica de internet. La misma que aplicas cuando un correo te promete que ganaste un iPhone.
El famoso límite de 50 dólares
Aquí llega la parte que suena fría, pero que todo servicio serio tiene.
Ofrecemos nuestros servicios "tal cual", sin garantías más allá de las que exige la ley. Y nuestra responsabilidad queda limitada a un máximo de 50 dólares en los casos específicos que la normativa permite.
¿Qué significa en la práctica? Que cualquier inconveniente, daño directo o indirecto derivado del uso de la plataforma se asume en la medida en que la ley lo permite.
Piénsalo como un seguro: el servicio es robusto y confiable, pero hay factores externos que se escapan de nuestras manos. Por eso tu uso responsable es la base de todo.
Si algo se tuerce: primero hablamos
En cualquier emprendimiento pueden surgir malentendidos. Nuestra primera línea de solución siempre es el diálogo directo.
¿Tienes una disputa? Nos mandas una notificación detallada y buscamos resolverla de forma amigable.
- Envías una descripción clara de la disputa.
- Trabajamos juntos una solución durante 30 días.
- Si no hay acuerdo, se activa el arbitraje.
Ese arbitraje es obligatorio y se rige por las reglas de la American Arbitration Association. Implica renunciar al juicio con jurado y a las acciones colectivas.
¿Por qué así? Porque resolver rápido y de forma equitativa vale más que un litigio eterno que desgasta a todos.
Los impuestos: donde nadie quiere improvisar
Cumplir con el fisco es un pilar de cualquier empresa en Estados Unidos. Y aquí no se juega.
Nuestro equipo te acompaña a preparar y presentar tus declaraciones cumpliendo la normativa del IRS y las leyes estatales. Firmamos, validamos y corregimos inconsistencias antes de enviar tus formularios.
- Reúne tu información fiscal completa y ordenada.
- Revisa con calma cada documento que preparamos.
- Guarda todos tus comprobantes y registros contables.
Un emprendedor que confió en nosotros evitó sanciones del IRS gracias a los recordatorios automáticos y a la asesoría puntual. Además, descubrió beneficios fiscales que ni sabía que existían.
Si la contabilidad te sobrepasa, échale un ojo a nuestra guía de bookkeeping para emprendedores ocupados. Te ahorra más de un susto en abril.
Obligaciones extra que no puedes ignorar
Hay responsabilidades que van más allá de la plataforma, y conviene tenerlas en el radar.
Según tu actividad y tu estado, quizá necesites licencias específicas para operar. Cada estado tiene sus propias reglas, y saltárselas se paga con multas.
La elección del estado donde registras tu LLC tampoco es un detalle menor: cambian los impuestos, las regulaciones y los costos de mantenimiento. Elige con cabeza, no por moda.
Cambios, actualizaciones y avisos que no debes saltarte
Vivimos actualizando la plataforma para seguirle el ritmo a la ley y a la tecnología.
Por eso el sistema te envía notificaciones sobre fechas límite, cambios de tarifas y ajustes fiscales.
Ignorarlas tiene precio: multas por incumplimiento o pérdida de beneficios fiscales que te tocaban por ley.
¿Necesitas modificar tu perfil o incluso cambiar tu agente registrado más adelante? Tenemos procesos simplificados y asesoría personalizada para que la transición no te robe el sueño.
Los peligros que sí duelen
Tener una plataforma sólida ayuda muchísimo. Pero hay riesgos que solo tú puedes evitar.
El más común: retrasar la presentación de documentos fiscales o incumplir normativas estatales. Eso puede terminar en multas, sanciones o, en el peor caso, la disolución de tu LLC.
Nunca ignores los recordatorios. Desde el formulario 1040 hasta las renovaciones anuales de cada estado, cada fecha se atiende con rigor.
La automatización está para que no se te escape nada. Pero la responsabilidad final, seamos claros, es tuya.
Y evita dos pecados capitales: el uso no autorizado de contenido y la divulgación de información confidencial. Ahí no hay margen para descuidos.
Nunca estás solo en esto
Cada emprendedor llega con dudas distintas. Por eso nuestro equipo de soporte está disponible en cada etapa.
Queremos ser tu aliado estratégico, no una máquina fría que te suelta formularios. Herramientas automatizadas, sí, pero con acompañamiento humano detrás.
Si tienes preguntas rápidas, muchas ya están resueltas en nuestra sección de preguntas frecuentes. Empieza por ahí y ahorra tiempo.
Tu checklist para dormir tranquilo
Antes de aceptar y seguir, quédate con lo esencial:
- Mantén actualizada y protegida tu información personal y de acceso.
- Usa la plataforma de forma ética y conforme a las regulaciones.
- Cumple puntualmente con tus obligaciones fiscales y estatales.
- Lee de verdad las políticas de privacidad, pagos y estos términos.
- Resuelve cualquier discrepancia por diálogo y, si toca, por arbitraje.
- Elige el estado de tu LLC con criterio, no al azar.
Al aceptar estos términos confirmas que los leíste y entendiste. Sí, tú, que estabas a punto de marcar la casilla sin mirar.
Ahora sí: el siguiente paso
Ya conoces las reglas del juego. Sin sustos, sin letra escondida, sin sorpresas en la factura.
Si tu proyecto es una startup tecnológica, un e-commerce o incluso ese podcast que quieres monetizar aprovechando el boom en América Latina, la base es la misma: una LLC bien montada y bien mantenida.
Y montarla no tiene por qué llevarte semanas. Puedes crear tu LLC con cuenta, plan y pago en unos cinco minutos desde nuestro asistente.
Menos scroll infinito, más empresa funcionando. Te toca.
