Un martes por la mañana. Un emprendedor de Valencia abre su correo y encuentra una notificación de Hacienda.
Su LLC en Wyoming iba de maravilla. Facturaba, cobraba en dólares, todo online. Pero olvidó un pequeño detalle: declarar esas ganancias en su IRPF.
Y ahí empezó el menudo lío.
Porque sí, tener una LLC en Estados Unidos viviendo en España es 100% legal. Lo que no es legal es fingir que Hacienda no existe. Vamos a evitarte ese susto.
El mito que te va a costar caro: "las LLC no llevan contabilidad"
Lo has oído mil veces. En un grupo de Telegram, en un vídeo de YouTube, de boca de un cuñado emprendedor.
"Las LLC no pagan impuestos". "Con el anonimato nadie se entera". "No tienes que declarar nada".
Todo mentira. Y de las que salen caras.
Una LLC no es un escondite fiscal. Es una herramienta de negocio. Confundir las dos cosas es lo que acaba en multa.
La Agencia Tributaria española te exige cumplir tus obligaciones fiscales sin importar dónde constituyas tu empresa. Estés en Delaware o en la Luna.
Ahora que ya sabemos de qué NO va esto, vamos a lo que sí funciona.
¿Qué es una LLC y por qué medio mundo hispano la quiere?
LLC significa Limited Liability Company. En cristiano: Sociedad de Responsabilidad Limitada, versión estadounidense.
Lo mejor: puedes tenerla siendo español sin pisar Estados Unidos. Todo el proceso es digital.
Lo que necesitas para montarla:
- Ser mayor de 18 años.
- Tener el pasaporte vigente.
- Nada más. No hace falta residencia en EE.UU.
El proceso tiene dos etapas, y conviene tenerlas claras:
- Etapa estatal: el registro de la empresa. Suele tardar menos de una semana.
- Etapa fiscal: conseguir tu Tax ID. Cuenta con un mes, más o menos.
Y a partir de ahí, a operar. Con acceso al mercado gringo, a bancos con condiciones de cine y a un grado de privacidad que en España ni de broma.
Por qué la usan tantos emprendedores (y creativos)
No es solo para vender camisetas online. La LLC es el vehículo favorito de muchos creativos que cobran del extranjero.
Fíjate en la ola de artistas latinoamericanos que crearon empresas en EE.UU. para cobrar sus derechos de autor: no es casualidad.
Y si te dedicas a la música, entender cómo participa un compositor en los ingresos de una obra te ayuda a estructurarlo todo con cabeza.
Las ventajas reales (sin humo de vendedor)
Vale, ¿por qué constituir una LLC y no una SL o darte de alta como autónomo?
- Bancos en EE.UU.: mejores condiciones, respaldo de la FDIC, cashback y menos comisiones por cambio de divisa.
- Acceso al mercado estadounidense: ideal si vendes a clientes o proveedores gringos.
- Respaldo jurídico serio: Wyoming, Delaware y Nevada tienen marcos legales robustos.
- Privacidad: en varias jurisdicciones tu nombre no sale en registros públicos.
- Contabilidad ágil: muchos bancos integran software contable de forma nativa.
- Historial crediticio: puedes construir crédito en Estados Unidos.
Ojo con esto, que es importante:
La LLC debe tener un motivo de negocio real. No la montes solo para pagar menos impuestos. Esa razón, por sí sola, a Hacienda no le vale.
Ahora viene la parte que duele: lo que Hacienda quiere de ti
Aquí es donde caen los incautos. Presta atención.
Tu LLC es una pass-through entity. Traducción: no tributa como empresa. Los beneficios se "traspasan" directamente a ti, el dueño.
¿Y eso qué significa? Que tú declaras esas ganancias en tu IRPF. Aunque no hayas retirado ni un euro de la cuenta.
Lee eso otra vez. Sí, tú, que pensabas tributar solo por lo que sacas al bolsillo.
Si a fin de año tu LLC tuvo utilidad, ese dinero va a tu declaración. Retenido o retirado, da igual.
Los tres frentes que no puedes ignorar
- IRPF: declaras la totalidad de tus ingresos netos de la LLC, según tu porcentaje en el Acuerdo Operativo.
- IVA: se cobra al vender productos o servicios. Hay excepciones para ciertos servicios digitales a empresas europeas, pero en la mayoría de ventas a consumidor final en Europa toca recaudarlo.
- Contabilidad: aunque tu estado en EE.UU. no exija libros formales, el IRS, FinCEN y el BEA sí piden registro detallado de ingresos, gastos, activos y pasivos.
Si te asaltan las dudas sobre plazos y formularios, tenemos resueltas las preguntas más frecuentes sobre todo esto para que no te agobies.
Tu ruta para dormir tranquilo
- Registra tu LLC bien y consigue el Tax ID.
- Contabilidad limpia: todos los ingresos y egresos, apuntados.
- Separa cuentas personales de las de la empresa. Siempre.
- Declara las ganancias en el IRPF cada año, las retires o no.
- Con IVA: facturas conformes a la norma, recaudado y declarado.
- Asesórate con profesionales en España y EE.UU. No improvises.
Gastos deducibles: tu mejor amigo legal (si lo haces bien)
Aquí está el truco limpio para pagar menos: deducir los gastos del negocio.
Pero aguas: solo valen los gastos estrictamente ligados a tu actividad. Los gastos personales NO se deducen. Se consideran retiros de utilidad y no bajan tu base imponible.
Y para justificarlos, necesitas registros. Sí, otra vez la contabilidad. El IRS y FinCEN quieren ver:
- Costo de creación y gastos preoperativos.
- Ingresos brutos y gastos operativos.
- Utilidades o pérdidas del ejercicio.
- Movimientos entre empresa y dueño (aportes y retiros).
- Activos y pasivos de la LLC.
Qué puedes deducir de verdad
Una lista para que te hagas una idea:
- Comidas de negocio: hasta el 50% si tu negocio no es hostelería (100% si lo es).
- Transporte: combustible, Uber, vuelos, según uso profesional justificado.
- Formación: cursos, seminarios y charlas útiles al negocio, al 100%.
- Oficina y vivienda: la proporción del espacio dedicado exclusivamente al negocio.
- Servicios básicos: luz, agua, Internet, teléfono, en su porcentaje de uso.
- Gastos financieros: comisiones bancarias y pasarelas de pago.
- Constitución y mantenimiento: registro, fees estatales, agente residente, declaración anual al IRS. Deducibles.
- Software y web: hosting, dominios, membresías.
- Publicidad: Google Ads, redes sociales.
- Terceros: consultores, abogados, contables.
Cuatro reglas de oro para no meter la pata:
- Guarda facturas y recibos organizados.
- Usa software contable conectado a tu banco de EE.UU.
- No mezcles jamás lo personal con lo empresarial.
- Revisa que cada gasto tenga relación real con el negocio.
Dos casos que lo dejan claro (y uno que da miedo)
El e-commerce que redujo su base imponible
Imagina a un emprendedor con una tienda online de tecnología. Monta su LLC, consigue el Tax ID en un mes y abre cuenta bancaria en EE.UU.
Enchufa un software contable que importa sus movimientos solo. Invierte en publicidad, formación de e-commerce y servicios de contabilidad.
Al cierre declara TODAS sus ganancias netas en el IRPF. Pero resta los gastos deducibles bien justificados.
Resultado: menos base imponible, cero sustos, cumplimiento en ambos países. Así se hace la chamba.
La SL que externaliza servicios a su LLC
Otro escenario: una emprendedora con una SL de marketing digital en España crea una LLC en EE.UU. La LLC le presta servicios de consultoría a la SL y le factura.
La clave está en hacerlo bien:
- Servicios que aporten valor real, no facturas fantasma.
- Un Acuerdo Operativo que defina la relación.
- Precios de transferencia justificados y asesoría fiscal en ambos países.
Así la SL baja su base imponible en el impuesto de sociedades, todo dentro de la ley.
El truco del NFT que puede acabar en fraude
Ahora la parte que da miedo. Últimamente circula una "estrategia": comprar y recomprar NFT para generar pérdidas artificiales.
La LLC compra un NFT, luego el dueño lo recompra por menos desde otra billetera, y ¡magia!, aparece una pérdida contable.
No lo hagas. Es una simulación que en una auditoría huele a fraude fiscal a kilómetros.
Si de verdad quieres operar con activos digitales de forma seria, mira mejor la guía sobre usar tu LLC para trading y crypto. Ahí está el camino legal.
Lo que te llevas grabado a fuego
Recapitulemos sin paja:
- Contabilidad transparente: es tu escudo ante Hacienda y el IRS.
- Nunca mezcles gastos personales: pierdes la responsabilidad limitada y te ganas sanciones.
- Declara en el IRPF todas las ganancias: las retires o no.
- IVA bien aplicado: sobre todo en operaciones con Europa.
- Motivo de negocio real: la LLC no es un atajo fiscal, es una herramienta.
Una LLC bien montada te libera para crecer. Una mal gestionada te ata a un problema con Hacienda. Tú eliges.
La planificación anticipada, cada gasto documentado y la revisión periódica te blindan ante cualquier auditoría o cambio de ley.
Y ahora, ¿sigues "a punto de empezar"?
Sí, tú, que llevas seis meses diciendo que este mes sí montas la empresa.
Constituir tu LLC con American Prana es rápido: cuenta, plan y pago en unos cinco minutos. El resto lo hacemos nosotros.
Echa un ojo a los planes y precios disponibles y elige el que encaje con tu proyecto.
Y cuando lo tengas claro, arranca la creación de tu LLC aquí mismo. Sin humo, sin líos, y con Hacienda contenta.
Menos "voy a empezar". Más "ya está en marcha".
